Botiga Amiga Badalona: cuando la ropa reutilizada se convierte en impacto social

Botiga Amiga amb Moda re- en Badalona: una tienda pequeña para pensar una economía más justa

En una ciudad como Badalona, una tienda de ropa de segunda mano puede parecer, a primera vista, un comercio más. Alguien entra, mira los percheros, compara precios, se prueba una chaqueta o deja una bolsa con ropa que ya no usa. Sin embargo, Botiga Amiga amb Moda re- no se entiende del todo si se mira solo desde esa escena cotidiana. Lo interesante del caso es que una práctica tan sencilla como comprar o donar ropa puede formar parte de una intervención social, ambiental y comunitaria mucho más amplia.

La tienda forma parte del proyecto Botiga Amiga / Moda re-, vinculado a la Fundació Formació i Treball, a la Fundació Llegat Roca i Pi y a la red estatal Moda re-. Esta iniciativa trabaja con ropa de segunda mano desde una mirada que combina valor social, empleo inclusivo, reciclaje textil y economía circular. La propia red Moda re- define su actividad desde esa relación entre reutilización textil, generación de empleo inclusivo y promoción de la economía circular (Moda re-, s. f.). En Badalona, la apertura de la primera Botiga Amiga se presentó como un comercio de ropa y complementos de segunda mano orientado al consumo responsable, con ingresos destinados a iniciativas de formación e inclusión laboral, y con tres puestos de trabajo iniciales, dos de ellos de inserción (Fundació Formació i Treball, 2023).

Lo que vuelve relevante este caso es que obliga a mirar la tienda más allá del escaparate. La ropa reutilizada importa, claro, pero no agota el sentido del proyecto. Cada prenda forma parte de un circuito donde se cruzan la inserción laboral, la reducción de residuos, el consumo responsable y la presencia comunitaria en el territorio. Por eso, Botiga Amiga no se comprende del todo si se analiza únicamente como comercio. Su lógica es otra: parte de una actividad económica cotidiana para sostener una finalidad colectiva.

Una entidad de ESS porque cambia la lógica del intercambio

La Economía Social y Solidaria no puede reducirse a “entidades buenas” o a “proyectos con valores”. Su aportación va más al fondo: cuestiona para qué sirve la economía y quién se beneficia de ella. En una empresa convencional, el éxito suele medirse sobre todo por ventas, margen y crecimiento. En Botiga Amiga, esos elementos también cuentan, pero no bastan. La tienda tiene sentido cuando las ventas sostienen empleo de inserción, cuando la reutilización reduce impacto ambiental y cuando el consumo se convierte en una práctica más consciente.

Por eso, el caso conecta con varios principios de la ESS trabajados durante el curso: la primacía de las personas sobre el capital, la utilidad social de la actividad económica, el arraigo territorial, la cooperación entre entidades y la sostenibilidad ambiental. Moda re- se presenta como una iniciativa de moda sostenible impulsada desde Cáritas y vinculada a la economía circular, la reutilización y el empleo social y responsable (Moda re-, s. f.).

Ahora bien, también conviene no idealizar el caso. Una tienda como Botiga Amiga no va a transformar por sí sola el modelo global de la moda rápida ni va a resolver de manera estructural la exclusión laboral. Aun así, tiene un valor que no me parece menor: muestra, en una escala muy concreta, que una actividad económica puede organizarse con criterios distintos al beneficio inmediato. Esa demostración práctica es, precisamente, una de sus mayores fortalezas.

Digitalización: útil si refuerza la misión, peligrosa si la sustituye

Uno de los aprendizajes del curso ha sido que la digitalización no es buena ni mala por sí misma. Todo depende de para qué se utiliza y a quién sirve. En el caso de Botiga Amiga, la digitalización podría ayudar a visibilizar mejor el proyecto, llegar a nuevos públicos, comunicar el impacto social, mejorar la trazabilidad de las prendas o facilitar campañas de donación y sensibilización.

Pero también aparece una tensión clara. Si la digitalización se entiende solo como una forma de vender más, competir más rápido o parecerse a las grandes plataformas de segunda mano, el proyecto corre el riesgo de perder parte de su singularidad. Botiga Amiga no debería competir únicamente en precio, comodidad o volumen. Su valor diferencial está en la proximidad, la inserción laboral, la pedagogía del consumo responsable y la confianza que genera como entidad social.

Por eso, la pregunta no debería ser simplemente cómo digitalizar Botiga Amiga. La cuestión de fondo es qué tipo de digitalización puede reforzar su misión sin convertirla en una tienda más dentro del mercado de segunda mano. Una buena estrategia digital podría mostrar historias de impacto, explicar el destino de las donaciones, hacer visible el trabajo de inserción y presentar datos sencillos sobre reutilización textil. En este caso, la tecnología debería servir para explicar mejor lo que ya ocurre en la tienda, no para convertirla en una copia pequeña del mercado convencional.

Finanzas éticas y monedas sociales: sostener sin desviar el proyecto

La sostenibilidad económica de Botiga Amiga es una cuestión delicada. Una entidad de ESS necesita ingresos, estabilidad y capacidad de inversión, pero no puede perseguir esos objetivos de cualquier manera. Su actividad incorpora costes que una empresa convencional quizá no asume igual: acompañamiento sociolaboral, formación, selección de prendas, logística, atención social y coordinación con otras entidades.

En este punto, las finanzas éticas pueden tener un papel relevante. No se trataría solo de financiar una tienda, sino de financiar un modelo de impacto. Inversiones en mejora del local, trazabilidad, comunicación, eficiencia logística o digitalización responsable tendrían más coherencia si se apoyaran en instrumentos financieros alineados con la ESS. La financiación, en este caso, no debería empujar a crecer por crecer, sino a consolidar mejor el impacto social y ambiental.

Las monedas sociales y complementarias ofrecen una posibilidad más limitada, aunque interesante. Una moneda social local podría incentivar circuitos de consumo responsable en Badalona, conectando Botiga Amiga con otros comercios, entidades y equipamientos comunitarios. Sin embargo, aplicada de forma aislada tendría poco recorrido. Una moneda social solo tiene sentido si forma parte de un ecosistema territorial suficientemente amplio. Por eso, en este caso, veo más realista que Botiga Amiga participe en redes locales de economía solidaria, campañas municipales de reutilización o programas de consumo responsable, antes que intentar construir un instrumento monetario propio.

Agenda 2030: cuando los ODS se bajan al suelo

La conexión de Botiga Amiga con la Agenda 2030 es clara, pero hay que formularla con cuidado. Decir que una entidad “contribuye a los ODS” puede quedarse en una frase vacía si no se explica cómo lo hace. En este caso, la relación es bastante concreta.

La tienda se vincula con el ODS 8, porque promueve empleo inclusivo y oportunidades laborales para personas en situación o riesgo de exclusión. También conecta con el ODS 10, porque intenta reducir desigualdades mediante itinerarios de inserción. El ODS 12 aparece de forma muy directa, ya que el proyecto fomenta consumo y producción responsables a través de la reutilización de ropa. El ODS 13 se relaciona con la reducción de residuos y con el menor impacto ambiental asociado a alargar la vida útil de las prendas. La Fundació Formació i Treball vincula su actividad con la Agenda 2030 y con objetivos relacionados con pobreza, igualdad, trabajo decente, reducción de desigualdades, consumo responsable y acción climática (Fundació Formació i Treball, s. f.).

La aportación de Botiga Amiga sería más fuerte si comunicara su impacto de forma más visible para la ciudadanía. No basta con que el impacto exista; también tiene que poder entenderse. Sería útil mostrar indicadores sencillos, por ejemplo: kilos de ropa recogida o reutilizada, personas contratadas en itinerarios de inserción, inserciones posteriores en el mercado ordinario, prendas entregadas socialmente o colaboración con servicios sociales y entidades locales.

Este punto me parece especialmente importante. Botiga Amiga puede estar generando impacto, pero si ese impacto no se comunica bien, queda parcialmente oculto. La ciudadanía ve la ropa, el precio y la tienda; no siempre ve el proceso de inserción, reutilización y acompañamiento que sostiene el proyecto. Ahí hay una oportunidad de mejora muy clara.

Política pública: la tienda como parte de un ecosistema, no como experiencia aislada

Botiga Amiga no existe en el vacío. Su potencial depende también de si las políticas públicas reconocen el valor de la economía social, de la inserción laboral y de la economía circular.

El Plan de Acción Europeo para la Economía Social, aprobado por la Comisión Europea el 9 de diciembre de 2021, plantea medidas para movilizar el potencial de la economía social (Comisión Europea, 2021). En la lectura que hace el Ministerio de Trabajo y Economía Social, este plan busca fomentar la innovación social, apoyar el desarrollo de la economía social e impulsar su poder transformador social y económico durante el periodo 2021-2030 (Ministerio de Trabajo y Economía Social, s. f.). Esta orientación encaja con Botiga Amiga, porque la tienda necesita algo más que clientes: necesita reconocimiento institucional, financiación adecuada, redes y políticas públicas que valoren su aportación social y ambiental.

El PERTE de Economía Social y de los Cuidados también ofrece un marco útil, aunque no conviene forzar la relación. Botiga Amiga no pertenece al sector de los cuidados en sentido estricto, pero sí comparte la lógica de fondo del PERTE: impulsar una economía inclusiva, centrada en las personas, y fortalecer alianzas entre organizaciones, cooperativas, entidades de economía social y administraciones públicas (Gobierno de España, 2022). En este sentido, el caso conecta con el PERTE no porque sea un proyecto de cuidados directos, sino porque promueve empleo comunitario, cohesión social, reutilización y sostenibilidad ambiental.

En Cataluña, los Ateneos Cooperativos pueden cumplir una función más territorial. En el caso de Badalona, el Ateneu Cooperatiu del Barcelonès Nord actúa en un espacio donde la ESS necesita visibilidad, conexión y consolidación. Para Botiga Amiga, este tipo de red podría ser importante para conectar con otras entidades, participar en campañas conjuntas, reforzar su presencia pública y no quedar reducida a una tienda aislada.

Los marcos públicos reconocen cada vez más la economía social, pero ese reconocimiento no siempre llega con la intensidad suficiente al día a día de las entidades. Una cosa es que existan planes, PERTE, redes y estrategias; otra distinta es que una tienda concreta disponga de tiempo, recursos y capacidad administrativa para aprovecharlos. Por eso, el problema no está solo en que existan buenos marcos institucionales. El verdadero reto es que esos marcos lleguen a entidades pequeñas o medianas, con capacidad administrativa limitada, pero con impacto real en el territorio. Si la política pública no baja a esa escala, corre el riesgo de reconocer la ESS en el discurso y dejarla sola en la práctica.

Contratación pública responsable: una herramienta que podría cambiar la escala del impacto

La contratación pública es probablemente una de las palancas más importantes para reforzar el impacto de entidades como Botiga Amiga. No se trata de que la administración “ayude” a la entidad por simpatía. Se trata de reconocer que, cuando una administración compra bienes o servicios, puede decidir si reproduce una lógica de precio mínimo o si incorpora criterios sociales, ambientales y éticos.

La Guía interactiva para la contratación y compra pública responsable de REAS plantea justamente esta idea: ofrecer herramientas prácticas para que las administraciones incorporen criterios sociales, éticos y ambientales en sus compras, facilitar el acceso a productos y servicios de la ESS y promover un modelo económico más justo, sostenible y centrado en las personas (REAS Red de Redes, 2025). El Ministerio para la Transición Ecológica también recoge esta herramienta como recurso para facilitar la incorporación de cláusulas sociales, éticas y medioambientales en los pliegos públicos.

Aplicado a Botiga Amiga, la contratación pública podría abrir varias vías concretas. La primera es la gestión del residuo textil. Los ayuntamientos y otras administraciones necesitan organizar la recogida, clasificación, reutilización o reciclaje de ropa. Si estos contratos incorporan criterios de inserción laboral, trazabilidad, reutilización y reducción de residuos, entidades como Formació i Treball o Moda re- podrían competir desde su valor real, no solo desde el precio.

La segunda vía es la compra o canalización de ropa reutilizada para programas sociales. La administración podría colaborar con entidades de ESS para garantizar acceso digno a ropa a familias vulnerables, evitando modelos asistencialistas o estigmatizantes. Aquí Botiga Amiga puede aportar algo importante: no solo entrega o vende ropa, sino que lo hace desde un espacio normalizado, cuidado y abierto a toda la ciudadanía.

La tercera vía es la sensibilización ambiental y educativa. Botiga Amiga podría participar en campañas municipales sobre consumo responsable, prevención de residuos textiles, moda sostenible o economía circular. En este caso, el contrato público no compraría simplemente un servicio de comunicación; estaría financiando cambio cultural.

Con la información pública consultada y el retorno obtenido, no puede afirmarse de forma precisa que Botiga Amiga de Badalona disponga actualmente de contratos públicos específicos vinculados a esta tienda concreta. Por ello, el análisis se formula en términos de potencial institucional: la entidad podría beneficiarse de licitaciones, convenios o campañas públicas relacionadas con la recogida textil, la reutilización, la sensibilización ambiental y la inserción laboral. Esta cautela es importante, porque permite distinguir entre impacto ya acreditado y oportunidades de política pública que todavía dependerían de decisiones administrativas concretas.

La Ley 9/2017 de Contratos del Sector Público refuerza esta posibilidad porque incorpora de manera transversal criterios sociales y medioambientales cuando guardan relación con el objeto del contrato, y orienta la contratación hacia una mejor relación calidad-precio, no hacia una lectura puramente económica del precio más bajo (Jefatura del Estado, 2017).

Ahora bien, sería demasiado fácil presentar la contratación pública como una solución automática. También puede generar problemas. Las licitaciones exigen capacidad técnica, solvencia, tiempo administrativo y conocimiento jurídico. Una entidad social puede quedar fuera si los pliegos son demasiado grandes, si se prioriza demasiado el precio o si los criterios sociales se redactan de forma decorativa. También existe el riesgo de dependencia institucional: si una parte excesiva de la actividad depende de contratos públicos, la entidad puede perder autonomía o adaptar su misión a lo que financian los pliegos.

Por eso, mi valoración es que la contratación pública puede fortalecer mucho a Botiga Amiga, pero solo si se diseña bien. Debería dividir contratos en lotes accesibles, introducir cláusulas sociales y ambientales reales, valorar la inserción laboral, reconocer la reutilización textil y evitar que el precio sea el criterio dominante. Si los pliegos se diseñan desde una lógica demasiado grande, técnica o centrada casi exclusivamente en el precio, pueden acabar ganando operadores con más capacidad administrativa, aunque aporten menos valor social. Esa sería la paradoja: una herramienta pensada para transformar podría terminar reforzando las mismas dinámicas que pretende corregir.

La voz de la entidad: el impacto existe, pero no siempre se ve

Para no construir el artículo únicamente desde fuentes documentales, se realizó una consulta a Moda re- mediante correo electrónico el 14 de abril de 2026 y una conversación presencial posterior el 20 de abril de 2026. El objetivo era contrastar si la lectura del caso —Botiga Amiga como espacio de reutilización textil, inserción laboral y economía social— se ajustaba a la forma en que la propia entidad entiende su actividad.

El retorno recibido permitió reforzar una idea central del análisis: muchas personas identifican inicialmente estos establecimientos como tiendas de ropa de segunda mano, pero no siempre perciben todo el circuito social y ambiental que hay detrás. Desde la entidad se subrayó que la ropa funciona como un medio para generar empleo, formación, reutilización, reducción de residuos y una forma distinta de consumir (Moda re-, comunicación personal, 14 de abril de 2026).

Esta precisión resulta importante porque evita reducir Botiga Amiga a una lectura puramente comercial o ambiental. Su valor no está solo en vender ropa reutilizada, sino en articular una actividad económica con finalidad social. La conversación presencial reforzó esta misma idea: el proyecto necesita que la ciudadanía entienda mejor que cada compra o donación forma parte de un circuito más amplio de impacto comunitario, no solo de una transacción de bajo precio (persona colaboradora de Botiga Amiga, comunicación personal, 20 de abril de 2026).

La consulta también ayudó a profundizar en la dimensión laboral del proyecto. Desde la entidad se destacó que la tienda puede funcionar como un espacio real de aprendizaje: atención al público, organización del producto, trabajo en equipo, adquisición de hábitos laborales y recuperación de confianza. Esta idea permite entender mejor la inserción sociolaboral como un proceso, no como una simple contratación. La tienda opera como un entorno de transición: cuidado, pero exigente; social, pero conectado con las dinámicas reales del comercio.

Otro aspecto relevante del retorno fue la necesidad de comunicar mejor el impacto. La entidad reconoce que el impacto social y ambiental existe, pero no siempre se ve. La ciudadanía puede observar la ropa, el precio y el espacio comercial, pero no necesariamente el proceso de recogida, clasificación, reutilización, acompañamiento e inserción laboral. Esta aportación ha llevado a reforzar en el artículo una propuesta concreta: Botiga Amiga debería hacer más visible su impacto mediante mensajes sencillos dentro de la tienda, campañas locales, redes sociales o indicadores comprensibles sobre empleo inclusivo, residuos evitados y consumo responsable.

La respuesta también conecta directamente con la reflexión sobre contratación pública. Desde la entidad se señaló que el apoyo público podría reforzar proyectos como este mediante mayor visibilidad, campañas de recogida textil, sensibilización ambiental, programas de reutilización y compras o contratos con criterios sociales y ambientales. Esta aportación confirma una de las tesis principales del artículo: si la administración pública valora solo el precio, entidades de ESS como Botiga Amiga compiten en desventaja; si incorpora criterios de inserción laboral, reutilización e impacto social, la contratación pública puede convertirse en una herramienta real de transformación.

Finalmente, el retorno recibido introduce una advertencia ética y comunicativa muy valiosa: Botiga Amiga no debe presentarse como caridad ni como una tienda “para pobres”. Es una tienda abierta a toda la ciudadanía, con ropa digna y con una finalidad social y ambiental. Esta idea ayuda a matizar el artículo y evita una lectura asistencialista del proyecto. El valor de Botiga Amiga no está en sustituir derechos sociales mediante beneficencia, sino en demostrar que una práctica económica cotidiana puede generar segundas oportunidades para la ropa, las personas y el territorio.

Qué aporta realmente a Badalona

El valor de Botiga Amiga en Badalona no está solo en vender ropa reutilizada. Su aportación es más amplia. Primero, ofrece oportunidades laborales a personas que pueden tener dificultades para acceder al mercado ordinario. Segundo, reduce residuos textiles en un momento en que la moda rápida genera un problema ambiental evidente. Tercero, permite a la ciudadanía participar en una forma de consumo más responsable sin convertirlo en algo elitista. Y cuarto, conecta entidades sociales, territorio y economía circular.

Esto último me parece especialmente importante. Muchas veces, el consumo sostenible se presenta como algo caro, sofisticado o reservado a determinados perfiles. Botiga Amiga rompe parcialmente esa idea: permite consumir de forma más sostenible desde una tienda de barrio, accesible y con impacto social. Esa proximidad es una de sus fortalezas.

Su límite principal, sin embargo, está en la escala y en la comunicación. Una tienda puede generar impacto, pero necesita red para transformar. Y puede estar haciendo mucho, pero si la ciudadanía no lo percibe, parte de su valor queda oculto. Por eso, la entidad debería reforzar una narrativa pública muy sencilla: comprar aquí no es solo comprar barato; es apoyar inserción laboral, reducir residuo y sostener economía social en Badalona.

Botiga Amiga Badalona como nodo de impacto

El papel de Botiga Amiga puede entenderse como un punto de conexión entre consumo responsable, inserción laboral y política pública. No actúa solo como tienda, sino como un pequeño nodo donde varias dinámicas se encuentran.

Dimensión Qué activa Impacto generado
Ropa reutilizada Segunda vida de las prendas Menos residuo textil y consumo más responsable
Inserción laboral Formación, acompañamiento y hábitos laborales Transición hacia el mercado ordinario
Alianza territorial Formació i Treball, Llegat Roca i Pi y Moda re- Impacto comunitario en Badalona
Política pública ODS, Plan de Acción Europeo, PERTE y contratación responsable Estabilidad y ampliación del impacto

Visto así, Botiga Amiga no funciona como una experiencia aislada. Más bien, concentra en una escala pequeña varios debates importantes: qué hacemos con el residuo textil, cómo generamos empleo inclusivo, qué papel tiene el consumo cotidiano y cómo pueden las administraciones apoyar modelos económicos con utilidad social.

Conclusión: no es solo una tienda, es una forma concreta de política ecosocial

Botiga Amiga amb Moda re- de Badalona permite ver algo que a veces se pierde cuando hablamos de Economía Social y Solidaria en abstracto: la transformación económica no siempre empieza con grandes discursos. A veces empieza en espacios pequeños, cotidianos y reconocibles. Una tienda, una prenda reutilizada, una persona contratada en un itinerario de inserción, una familia que accede a ropa de forma digna, una administración que decide comprar con criterios sociales y ambientales.

Su potencial transformador no está en resolver por sí sola los problemas del sector textil ni la exclusión laboral. Sería injusto exigirle eso. Su valor está en demostrar que otra forma de economía ya existe, aunque sea parcial, frágil y necesitada de apoyo. Botiga Amiga muestra que el consumo puede tener una dimensión comunitaria, que la reutilización puede generar empleo y que la política pública puede reforzar proyectos que el mercado convencional no siempre sabe valorar.

La idea central que me llevo del caso es esta: Botiga Amiga no necesita ser idealizada, necesita ser reconocida y fortalecida. Reconocida por la ciudadanía, para que entienda el impacto que hay detrás de cada compra o donación. Fortalecida por las administraciones públicas, para que la contratación responsable, los ODS, el Plan de Acción Europeo, el PERTE y las redes de ESS no queden en marcos generales, sino que lleguen a entidades concretas que trabajan cada día en el territorio.

Si esa conexión se produce, Botiga Amiga puede ser mucho más que una tienda de segunda mano. Puede convertirse en una pequeña infraestructura local de transición ecosocial: un lugar donde empleo, sostenibilidad y comunidad dejan de ser palabras grandes y se vuelven prácticas visibles.

Declaración de uso de inteligencia artificial

Para la elaboración de este artículo se ha utilizado inteligencia artificial generativa únicamente como apoyo en la revisión final del redactado, la mejora de la claridad expresiva y la corrección de estilo. El contenido del análisis se ha construido a partir del trabajo realizado durante la asignatura, las fuentes públicas consultadas y el contraste con la entidad mediante comunicación personal con Moda re- el 14 de abril de 2026 y conversación presencial el 20 de abril de 2026. La información actual ha sido revisada antes de su incorporación al texto. La IA no ha sustituido el análisis personal ni el contacto con la entidad, sino que se ha empleado como herramienta auxiliar para mejorar la presentación escrita del artículo.

Referencias

Ateneu Cooperatiu del Barcelonès Nord. (s. f.). Ateneu Cooperatiu del Barcelonès Nord. https://ateneubnord.cat/

Comisión Europea. (2021). Social Economy Action Plan. https://employment-social-affairs.ec.europa.eu/policies-and-activities/eu-employment-policies/social-economy-and-inclusive-entrepreneurship/social-economy-action-plan_en

Fundació Formació i Treball. (2023). La Fundació Formació i Treball, en aliança amb la Fundació Llegat Roca i Pi, inaugura la seva primera Botiga Amiga a Badalona. https://www.formacioitreball.org/la-fundacio-formacio-i-treball-en-alianca-amb-la-fundacio-llegat-roca-i-pi-inaugura-la-seva-primera-botiga-amiga-a-badalona/

Fundació Formació i Treball. (s. f.). ODS Agenda 2030 a FIT. https://www.formacioitreball.org/sostenibilitat/ods/

Gobierno de España. (2022). PERTE de Economía Social y de los Cuidados. https://planderecuperacion.gob.es/como-acceder-a-los-fondos/pertes/perte-de-economia-social-y-de-los-cuidados

Jefatura del Estado. (2017). Ley 9/2017, de 8 de noviembre, de Contratos del Sector Público. Boletín Oficial del Estado. https://www.boe.es/buscar/doc.php?id=BOE-A-2017-12902

Ministerio de Trabajo y Economía Social. (s. f.). Plan de Acción Europeo para la Economía Social. https://www.mites.gob.es/EconomiaSocial/es/sobre-economia-social/es-europa/index.html

Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico. (s. f.). Contrata responsable: herramienta interactiva de contratación pública responsable. https://www.miteco.gob.es/es/ceneam/recursos/materiales/contrata-responsable–herramienta-interactiva-de-contratacion-pu.html

Moda re-. (s. f.). Ropa de segunda mano con valor social. https://modare.org/

REAS Red de Redes. (2025). Guía interactiva para la contratación y compra pública responsable. https://www.economiasolidaria.org/noticias/presentamos-la-guia-interactiva-para-la-contratacion-y-compra-publica-responsables/

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